Hace unas semanas fui a una charla dio el pediatra Eduardo Verne en la Clínica Delgado sobre vacunas. Es un tema súper interesante y controversial, sobre todo con esta movida naturista que hay en el mundo, donde existen papás que se reusan a poner vacunas a sus hijos porque existen estos mitos sobre los efectos secundarios y sobre el autismo. Hace tiempo quería escribir sobre este tema así que esta información vino en el momento preciso.

Las vacunas fueron creadas para eliminar las enfermedades infecciosas, que son la primera causa de mortalidad en la humanidad. Gracias a las vacunas muchas enfermedades han desaparecido del mundo, como la viruela (último caso registrado en 1977) y el Polio en sudamérica (1994). Después del agua potable lo único que ha cambiado la salud pública en el mundo son las vacunas, eso demuestra lo importantes que son.

¿Cómo funcionan las vacunas? Trabajan con nuestro organismo induciendo una respuesta de nuestro cuerpo ante un “ataque”. Generan una defensa en nuestro cuerpo y crean memoria, el sistema inmunológico se acuerda qué produce la enfermedad y genera defensas que actuan en contra.

Hay enfermedades que han desparecido en algunos lugares del mundo pero que en otras partes todavía existen. No se puede creer que como ya han disminuido las enfermedades en el mundo ya no es necesario vacunar a nuestros hijos por que ya no les va dar nada. Algunos de los padres que no vacunan se confian en el efecto rebaño que se da cuando las personas vacunadas hacen un efecto barrera no permitiendo que los virus o bacterias lleguen a los no vacunados. Pero esta barrera solo es posible si hay un alto nivel de cobertura en la población es decir que entre un 90% o 95% de la población debe estar vacunado contra ese microorganismo para que realmente funcione, termine siendo un poco egoísta que uno se apoye en el efecto rebaño y decida no vacunar.

Uno de los mayores miedos contra las vacunas en los últimos tiempos es que pueden causar autismo. Estoy segura que todos hemos escuchado de esto. Se empezó a culpar al timerosal, que es un conservante que contienen las vacunas, de ser el responsable de que los índices de autismo hayan subido. Luego de varios estudios médicos se comprobó que el timerosal (que contiene etil mercurio) no tenía relación con el incremento de niños con autismo. A pesar de que las investigaciones concluyeron que no suponía un riesgo para los niños, como medida preventiva se redujo o retiró del todo la cantidad de este conservante en las vacunas dirigidas a niños menores de 6 años.

La conclusión a la cuál llegué después de haber asistido a esta charla es que las vacunas de hoy en día son aún más seguras que las que nos pusieron a nosotros. En la actualidad la medicina va hacia la prevención, y por eso es aconsejable vacunar a nuestros hijos. El poder de la prevención en grupo es mucho más fuerte, por eso si queremos apuntar a tener una sociedad más sana debemos prevenir y vacunar a nuestros hijos.

 ¿Ustedes que opinan?]]>

Escrito por kiki

    2 comentarios

  1. Anita 1 junio 2016 at 06:15 Responder

    Es cierto, las vacunas son muy importantes y tambien las hay de marca las que son en pack y las que son menos riesgosas de los efectos secundarios…de igual forma me gustaria que nos des mas info sobre estas y de las vacunas necesarias en listado de 0 a 6 años, yo tengo mi hijo de 3 y es muy sano en general salvo la bendita gripe..
    Muy interesante tu post y gracias por compartirlo
    😉

    • lamamadejoaco 7 junio 2016 at 10:43 Responder

      Hola Anita! Gracias por tu comentario, voy a hablar con el doctor que dio la charla para hacerle más preguntas respecto a lo que comentas y hago otro post 😉

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